Como todo, la cocina tiene sus secretos. Descúbrelos conmigo y cocinemos juntos.
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martes, 14 de marzo de 2017

Socorro, mis hijos no comen vegetales.... Consejos y Trucos para que lo hagan ...

Hola blogueros,
llevo algún tiempo pensando escribir este post, simplemente por tratar de ayudar un poco a algunos padres que a diario se enfrentan con la no fácil tarea de alimentar bien a sus hijos (incluyéndome a mi también claro), no solo porque necesitamos dedicarle tiempo y esfuerzo, sino porque constantemente tenemos que estar luchando con la gran cantidad de publicidad con la que diariamente los medios bombardean a nuestros hijos, haciéndoles creer que una galleta dulce equivale a comer leche, huevos y cereales.

Yo tengo dos niños, el primero, desde pequeño era amante total de cualquier vegetal, sin reparos, lo probaba todo y encima le gustaba (y le sigue gustando). Mi segundo cachorro en cambio, hasta hace poco solo comía brócoli, pimientos y zanahorias. Pero poco a poco con mucha paciencia y mis trucos abajo explicados, puedo decir que he logrado que estos dos últimos años mi niño haya probado de casi todos los vegetales que le he ofrecido. No quiero decir que todos le hayan gustado, pero ahora come mucho mas, prueba mucho más, se atreve mucho más y para mi eso ya es suficiente.

Resultado de imagen de niños comiendo vegetales
imagen sacada de google

Vamos a comenzar por el principio, aclarando algunos conceptos para que luego sea todo más fácil de entender.

Por Vegetales (del latín vegetare) entendemos al ser orgánico que crece, vive y se reproduce pero que no se traslada de un lugar por impulso voluntario, dentro de esta clasificación tenemos:

Legumbres:  son las semillas de las plantas leguminosas, las cuales vienen contenidas en su vaina, como la lenteja y la alubia.
Cereales: son los granos o semillas de las plantas gramíneas como el arroz, trigo y maíz, la avena, quinoa, etc.
Tubérculos: son tallos ensanchados por el almacenamiento de nutrientes, como la patata, yuca, remolacha, zanahoria.
Verduras : como su nombre lo indica, alude a las partes de las plantas de color verde, como hojas (lechuga, espinaca), tallos (espárrago), semillas verdes (haba), inflorescencias (alcachofa) y frutos (pepino).
Hortalizas: hortaliza es un término general e informal que deriva de las plantas cultivadas en huerta y suele aludir a los vegetales de las ensaladas por su sabor no dulce. Incluye a los grupos anteriores (verduras, tubérculos) pero también a raíces (zanahoria), rizomas (kion), bulbos (cebolla) y frutos (tomate).
Frutas: son los frutos carnosos dulces o agridulces como los cítricos y pomos.
Frutos Secos: Son aquellos que contienen menos del 50% de agua, son semillas como la nuez, la avellana, la almendra, etc.
Setas: cuerpos fructíferos, de un conjunto de hongos pluricelulares que incluye muchas especies. Suelen crecer en la humedad que proporciona la sombra de los árboles, pero también en cualquier ambiente húmedo y con poca luz. Algunas especies son comestibles y otras son venenosas, e incluso existen varias con efectos psicoactivos.
(info sacada de la Wikipedia)


Vale pues teniendo esto claro, ahora si, vamos al lío. Recordad que en vuestras manos está, no solo la alimentación de vuestros hijos, sino la salud y hábitos que derivan de ella. Lo que comen de niños, será lo que comerán de adultos, lo que se aprende en casa, se mantiene toda la vida
En un presente donde las grasas hidrogenadas, el azúcar, los almidones y conservantes, dominan la industria alimentaria, es nuestro deber como padres enseñar a comer a nuestros hijos de manera correcta y responsable, para que entiendan la importancia de los alimentos  en su crecimiento, desarrollo y sobre todo en su salud. 



Las 10  Reglas de Oro



1.- Dar siempre el ejemplo y comer en familia.
Si no comemos vegetales en casa, con frecuencia, cómo les vamos a pedir a ellos que lo hagan. Seamos coherentes, los niños cuando más aprenden es con nuestro ejemplo.

2.- No lo obligues a comer.
Obligar siempre resultará contraproducente. Dañará el ambiente que debe haber en la mesa, hará sentir mal al niños y al padre- El niño debe decidir sólo si quiere comer o no, para eso sigue leyendo.

3.- Nunca dejes de ofrecer.
Créeme, algún día te dirá que si, tal vez a la 3ra, tal vez a la 10ma, pero algún día lo hará. A veces desistimos justo antes de que ocurra.

4.- No amenaces, negocia.
Si les amenazas, actuarán con miedo, si negocias con ellos, sentirán que han tenido la última palabra y `por lo tanto el poder ;)
Aquí hay que tener cuidado, no solo se puede negociar prometiendo premios materiales (evitar que sean dulces o chuches), también se puede negociar con juegos, actividades en familia, leer un cuento extra para buenas noches, baño con burbujas, etc. Se puede comenzar negociando que se coma un “arbolito” de brócoli y luego ir aumentando la cantidad, el niño se dará cuenta de que no pasa nada si se come un trocito o 5 J.

5.- Acompaña las verduras y hortalizas con sus alimentos favoritos.
Si la mayoría de cosas que están en su plato le gustan, lo nuevo no representará mayor problema, pero cuidado, no ofrezcas frituras, salsas y dulces, mantén el plato saludable.

6.- Deja que su curiosidad de niño haga el trabajo.
A veces ni siquiera hay que servir los alimentos en su plato, bastará con ponerlos en un plato aparte, del que todos cogen un poco. Con el transcurrir de la comida o cena el niño se dará cuenta de que toda la familia coge del mismo plato, todos excepto él y que además los que cogen están encantados con el sabor del alimento (habrá que hacer algunos “ - uhmmmm que rico”), además los que hayan comido tendrán (por ejemplo) un bonito sello verde en su mano al terminar de comer.

7.- Hazlo divertido, pero deja claro que no es un juego.
A veces resulta efectivo, hacer formas y dibujos con trocitos de vegetales, pero no permitas que los niños se lo tomen a juego y comiencen a tocar ellos lo alimentos para hacer sus propios dibujos, puede que al final todo termine destrozado por jugar pero nadie se lo haya comido.

8.- Ten paciencia, lo probará.
No desistas, recuerda que le estás enseñando y formando para que sus hábitos alimenticios sean saludables para toda la vida.  Con el tiempo el niño se dará cuenta de que su negativa a probar no hará que el alimento desaparezca por siempre de la mesa y en su mente aparecerá la idea de que algún día habrá que probarlo.

9.- Cuando tengas el tiempo, cocina con tus hijos.
Sus 5 sentidos harán el trabajo por ti. Cuando somos parte del proceso, vemos con otros ojos el plato terminado, además así podréis experimentar juntos sabores y texturas.

10.-  Las primeras veces, no disfraces los sabores. Te llevarás sorpresas

A veces creemos que para que el niño coma brócoli o coliflor, hay que ponerle bechamel encima, queso rallado y gratinar, pero eso un error, sobre todo al principio. La primera vez que le presentes el alimento, que sea de la forma más natural posible. Así podrá saber a qué sabe realmente, a qué huele, cual es su textura y luego probará comerlo de diferentes maneras.

OBJETIVO:  Que nuestros niños prueben el máximo de vegetales posibles, en todas sus formas de cocción.

IMPORTANTE: No debemos engañarlos, ni engañarnos a nosotros, si el niño ha comido bizcocho de zanahoria, eso no cuenta como una porción de verdura. A veces se pueden disfrazar los alimentos, pero no siempre, el niño debe saber qué es lo que está comiendo y cuáles son los beneficios de ese alimento.
Debemos empezar a ofrecerles vegetales desde muy pequeños y con la menor cantidad de disfraces posibles (salsas, quesos, etc.). Los niños, mientras más pequeños, más curiosos.

Os deseo mucha suerte y mil gracias por leerme. 

Rumiana

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